Mujer de unos treinta años sentada en un banco de madera en una sauna

Desnudos IA: de qué parten 5 herramientas comparadas

Desnudos IA es una búsqueda que mezcla dos cosas distintas: componer desde cero la imagen de alguien que no existe, a partir de una descripción escrita, y cambiarle la ropa a una persona que sí está en una foto. Debajo, en qué se diferencian las dos mecánicas, por qué la segunda arrastra consecuencias que la primera no tiene, y de cuál de las dos parte cada una de las cinco herramientas revisadas.

Redacción de Desnudar.esActualizado en octubre de 20265 fichas revisadas
Respuesta corta

Detrás de desnudos ia hay dos mecánicas que no se parecen. Una recibe una frase y devuelve a una persona que no existe: no hay archivo de origen, no hay encuadre que pueda fallar y no hay parecido con nadie. La otra recibe una foto real y sustituye la ropa por un cuerpo inventado.

En ese segundo caso la cara, la postura y el fondo siguen siendo los del archivo que se subió. De las cinco fichas de este catálogo, ninguna publica que trabaje a partir de un texto; lo que documentan todas es el trabajo sobre un archivo que se sube, y una de ellas hasta le pone condiciones a ese archivo. La diferencia no es solo técnica: lo que el Código Penal castiga hoy por escrito es la difusión de imágenes íntimas de una persona real, y eso deja los dos casos en sitios distintos, aunque el sistema que genera el archivo tenga que marcarlo como artificial en los dos.

Las cinco herramientas del catálogo y de qué parte cada una

El orden es el del catálogo, el mismo que en el índice del sitio: ordena por cuánto publica cada servicio antes de cobrar. Aquí no cambia, y no por inercia —ordenar por el punto de partida es imposible cuando solo una de las cinco lo pone por escrito y las otras cuatro lo dejan en el aire, entre el silencio, el registro y lo que se deduce del nombre de un modelo—. Lo propio de estas fichas es otra cosa: de dónde arranca cada una y qué le exige a lo que recibe. Donde un servicio calla, la ficha escribe «No lo publica» en lugar de dejar la casilla vacía, y ese apartado se queda sin puntos: el criterio del catálogo, aparte.

Algunos enlaces son de afiliado — si contratas a través de ellos podemos cobrar una comisión, y eso no cambia el orden de las fichas ni la puntuación.

  1. 01

    AiNudez

    Publica la salida, no la entrada

    Es el único de los cinco que publica lo que cuesta una pasada —15 créditos por imagen— y lo hace sin pedir cuenta, igual que la tarifa completa de créditos, desde 9,99 USD por 500. De resolución escribe solo la del vídeo, 480p o 720p; del archivo de imagen, nada. De lo que entra no escribe nada: ni si admite una descripción escrita en lugar de una foto, ni qué formatos acepta, ni qué tamaño mínimo pide. Publica el final del proceso y calla el principio, que es justo el dato que necesita quien busca un generador y no un editor. Y hay un segundo hueco en el mismo documento: su política de privacidad está abierta y descarta entrenar modelos con lo que se sube, pero no fija ningún plazo de borrado.

    Punto de partida
    No lo publica
    Salida
    Vídeo 480p o 720p; de imagen, nada
    Entrada
    Desde 9,99 USD (500 créditos)
    Tarifa
    Completa y sin registro
    Mujer con bañador negro en una piscina infinita al atardecer
    Visitar sitio Revisado en octubre de 2026
  2. 02

    PornWorks

    Del punto de partida, nada

    Declara plan gratuito —se usa sin pagar a cambio de entrar en la cola lenta— y acepta tarjeta, Google Pay o cripto, las tres vías. Ahí se acaba lo publicado, y el punto de partida entra de lleno en ese silencio: no dice si trabaja sobre una foto, sobre un texto o sobre las dos cosas, ni pone condición alguna a lo que recibe. Es el que más fácil se lo pone a quien quiere empezar y el que menos deja saber qué va a pedir cuando se empiece. Tampoco publica dónde termina lo gratuito —ni imágenes al día, ni resolución, ni marca de agua— ni el importe de la suscripción que hay por encima.

    Punto de partida
    No lo publica
    Plan gratuito
    Sí, con cola lenta
    Escalón de pago
    Suscripción mensual
    Formas de pago
    Tarjeta, Google Pay o cripto
    Mujer con bikini blanco de pie en el mar, iluminada por la luna
    Visitar sitio Revisado en octubre de 2026
  3. 03

    DeepUndress

    Preajustes, tras el registro

    Cambia los parámetros sueltos por preajustes, que es lo más cerca que está cualquiera de estas cinco de una interfaz de instrucciones: se elige de una lista cerrada, no se escribe nada. Trabaja también con vídeo y reserva la cola rápida a los planes de pago. Lo que no se sabe antes es todo lo demás —ni tarifa, ni condiciones, ni qué admite como punto de partida—, porque nada de eso aparece hasta crear la cuenta. Y el orden va al revés de lo que interesa: para leer qué se compromete a hacer con tu foto hay que entregarle antes un correo.

    Punto de partida
    Solo tras registrarse
    Ajustes
    Preajustes de una lista
    Formatos
    Imagen y vídeo
    Tarifa
    Solo tras registrarse
    Mujer con bikini coral en una playa al atardecer
    Visitar sitio Revisado en octubre de 2026
  4. 04

    Undresswith AI

    Exige un original de 1280 px

    Es el único de los cinco que pone por escrito una condición al archivo de entrada: devuelve HD cuando el original llega a 1280 px de ancho. Esa frase dice dos cosas a la vez —que hay un original y que su tamaño importa—, y es la única prueba publicada en todo el catálogo de que aquí se parte de una foto y no de un texto. Entra sin abrir cuenta y devuelve el archivo sin marca de agua; de precio, en cambio, no publica ni una cifra. Entrar sin cuenta tiene además su contrapartida: no hay panel donde ver qué se subió ni desde donde pedir que se retire.

    Punto de partida
    Un archivo, desde 1280 px
    Marca de agua
    Sin marca de agua
    Cuenta
    No hace falta
    Tarifa
    No la publica
    Mujer con bañador lila junto a la piscina de una azotea al anochecer
    Visitar sitio Revisado en octubre de 2026
  5. 05

    WaveSpeed

    Un modelo que cambia ropa

    No vende imágenes sino ejecuciones: es un catálogo de modelos al que se entra por API, y de precio publica una horquilla por imagen —de 0,005 a 0,14 USD según el modelo— sin la cifra del de cambio de ropa, que es el único que aquí interesa. Un modelo de cambio de ropa necesita una prenda que cambiar, es decir una imagen de entrada. Qué otros modelos contiene ese catálogo y qué pide cada uno no está desglosado en lo que publica, así que fuera de esa ejecución no hay nada comprobable desde fuera. Tampoco dice si los créditos caducan, y su bono de alta —1 USD para cuentas nuevas— llega con el aviso de que algunos modelos de pago alto quedan fuera de la prueba, sin decir cuáles.

    Punto de partida
    Imagen, en el modelo con precio
    Acceso
    Por API
    Precio
    De 0,005 a 0,14 USD por imagen
    Créditos
    Caducidad no publicada
    Mujer con bikini plateado junto a la piscina de una villa, de noche
    Visitar sitio Revisado en octubre de 2026

Uso responsable

Que la persona de la imagen no exista no saca el archivo de todas las reglas, y generarlo de cero tampoco lo deja fuera de ellas. Estas herramientas se usan sobre personajes sintéticos, sobre tu propia imagen o sobre adultos que han dado permiso expreso; nunca sobre la foto de una persona real sin su consentimiento y nunca sobre menores. Difundir sin autorización imágenes íntimas de otra persona obtenidas con su anuencia en privado es delito en España cuando daña gravemente su intimidad (art. 197.7 del Código Penal); sobre una imagen generada de cero ese artículo no encaja al pie de la letra, y la vía que sí funciona es la retirada por el canal de la Agencia Española de Protección de Datos. Y desde agosto de 2026 quien publica una imagen generada o manipulada con IA tiene que advertir de que lo es. Las imágenes de este sitio son sintéticas. Uso responsable y cómo denunciar →

Desnudos IA nombra dos mecánicas distintas

El sustantivo cambia la pregunta. Las demás etiquetas del sector nombran una acción sobre algo que ya existe —quitar la ropa de una foto— y por eso dan por hecho que hay una foto. Esta nombra el resultado sin decir de dónde sale, así que recoge a dos personas que buscan cosas diferentes: quien tiene un archivo concreto y quiere modificarlo, y quien no tiene ninguno y quiere una imagen que hasta ese momento no existía. Las dos escriben lo mismo en el buscador y se encuentran la misma lista de webs mezcladas.

La forma ia desnudos, con las siglas delante, es esa misma consulta con el orden invertido y lleva al mismo sitio: en castellano las siglas de inteligencia artificial se colocan indistintamente antes o después del sustantivo. Lo que de verdad separa es el punto de partida, y ninguna etiqueta del sector lo indica —ni la etiqueta ia nude, que nombra el mismo resultado pero da por supuesta una foto de origen, ni el programa deepnude, cuyo nombre heredado viene de un software que solo trabajaba sobre archivos ya existentes.

La diferencia tiene consecuencias prácticas antes que legales. En el primer caso la calidad depende del encuadre que se sube y se rompe siempre en los mismos sitios; en el segundo no hay encuadre, hay una descripción, y lo que falla es otra cosa: el resultado no se parece a nadie, porque no está hecho a partir de nadie. Quien busca lo primero y acaba en un servicio del segundo tipo no obtiene un resultado peor: obtiene otro producto.

Qué hace un generador de desnudos que parte de un texto

Una ia para generar desnudos a partir de una descripción funciona como cualquier generador de imágenes: recibe una frase, la convierte en números y devuelve una imagen que encaja con esa frase. No hay nada que recuperar ni que sustituir, porque no hay archivo previo; hay una lista de rasgos y un modelo que los compone. De ahí salen sus dos propiedades, y van juntas: la persona de la imagen no existe, y cada ejecución devuelve a otra distinta aunque la frase sea idéntica.

Por eso la pregunta que más se repite en este grupo no es cuál da mejor resultado, sino cuál acepta la petición. Los asistentes generalistas la rechazan: sus políticas de uso prohíben el contenido sexual, y ese filtro no es una casilla que se pueda desactivar. Los servicios que sí la aceptan son productos específicos, montados sobre su propio modelo, con su propio precio y su propia política de datos —igual que las apps nudify, solo que empezando por un texto en lugar de por un archivo.

DeepUndressPreajustes en lugar de parámetros sueltos Visitar sitio

Lo que un generador de texto no arregla es la parte por la que la mayoría llega hasta aquí. Si lo que se quiere es la imagen de alguien en concreto, describir no sirve: una descripción devuelve a una persona compatible con las palabras, no a la del enunciado. El parecido solo aparece cuando hay un rostro del que partir, y en ese momento la mecánica ya es la otra, con todo lo que arrastra.

Qué hacen las cinco fichas de este catálogo

Ninguna de las cinco publica que genere una imagen a partir de una descripción escrita. Lo que documentan todas, con más o menos detalle, es el trabajo sobre un archivo que se sube, y una de ellas lo deja por escrito sin proponérselo: Undresswith AI solo devuelve HD si el original llega a 1280 px de ancho, lo que significa que hay un original y que su tamaño cuenta. Las otras cuatro no dicen nada del punto de partida, así que quien busca una ia para desnudos con la idea de escribir una frase se va a encontrar una zona de carga. Qué le exige cada una a esa foto está comparado en desnudar imágenes con IA, y el catálogo entero, con el baremo y la fecha de cada ficha, en el índice de ia para desnudar.

Eso cambia lo que conviene comprobar antes de empezar. Con un generador de texto la pregunta es qué acepta el filtro; aquí la pregunta es qué pasa con el archivo que se entrega y cuánto cuesta cada intento, porque un intento fallido gasta crédito igual que uno bueno. El proceso completo está en cómo desnudar una imagen, y hasta dónde llega gratis cada plan, aparte.

Undresswith AILa única que pone por escrito qué archivo admite Visitar sitio

Por qué generar de cero no es automáticamente más seguro

Lo primero es lo que dice la ley hoy y con qué palabras. El artículo 197.7 del Código Penal castiga difundir sin autorización imágenes íntimas de otra persona obtenidas con su anuencia, cuando esa difusión menoscaba gravemente su intimidad, con prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses. El texto habla de imágenes obtenidas de esa persona, no de imágenes creadas desde cero, así que sobre una imagen íntegramente generada no encaja al pie de la letra. Eso no la deja fuera de todo: qué figura concreta se aplica lo decide quien instruye, y por el camino sigue habiendo un servicio con una cuenta, una galería y una política de datos detrás —dónde acaba tu archivo, aparte.

Lo segundo es que la distinción se estrecha en cuanto aparece una cara. Lo que identifica a alguien no es el cuerpo, que en las dos mecánicas lo inventa el modelo, sino el rostro, y el rostro se copia. Una descripción que nombra a una persona concreta, o un generador al que se le entrega un retrato como referencia, producen el mismo archivo que la otra mecánica y caen donde cae aquella. Por eso la norma que viene apunta al sistema y no al archivo: la UE acordó en mayo de 2026, a propuesta de España, prohibir los sistemas de IA que generan deepfakes sexuales, y ese acuerdo está pendiente de ratificación por el Parlamento y el Consejo, así que hoy todavía no hay prohibición aplicable. Cuando la haya, un deepfake seguirá siendo por definición la imagen de alguien que existe, así que un generador de personajes inventados quedará fuera, pero solo mientras lo que genere no se parezca a nadie.

Y lo tercero separa las dos mecánicas en lugar de igualarlas. Desde agosto de 2026 se aplica el artículo 50 del Reglamento europeo de IA (texto oficial en EUR-Lex), y la obligación de revelar que el contenido es artificial recae sobre quien despliega el sistema y solo cuando lo que sale es una ultrasuplantación, que el propio Reglamento define en su artículo 3.60 como el contenido que se asemeja a personas, lugares o sucesos reales. Un cuerpo inventado con la cara de alguien entra ahí; un personaje que no se parece a nadie, no — aunque el sistema que genera el archivo tenga que marcarlo igual. Conviene separarlo de lo anterior, porque se mezcla a menudo: etiquetar no legaliza. Lo que hace el artículo 50 es impedir que la imagen circule como si fuera una fotografía.

Preguntas sobre generar de cero y sobre partir de una foto

Depende del servicio, y la etiqueta no lo dice. Detrás del mismo nombre hay dos mecánicas: la que recibe un archivo y sustituye la ropa por un cuerpo inventado, y la que recibe una frase y compone una imagen desde cero. De las cinco fichas de este catálogo ninguna publica que acepte una descripción escrita; una de ellas, Undresswith AI, pone incluso condiciones al archivo de entrada —HD solo si el original llega a 1280 px de ancho—, que es la única prueba publicada aquí de que se parte de una foto.

No por la vía normal. Las políticas de uso de los asistentes generalistas prohíben el contenido sexual y esas peticiones se rechazan; lo que circula en foros son intentos de sortear ese filtro, no una función del producto, y dejan de servir en cuanto el proveedor ajusta el modelo. Los servicios que sí lo hacen son productos específicos, con su propio modelo, su propio precio y su propia política de datos.

El artículo 197.7 del Código Penal, que es el que castiga hoy la difusión de imágenes íntimas sin autorización, habla de imágenes obtenidas de la persona afectada, no de imágenes creadas desde cero, así que sobre un personaje inventado no encaja al pie de la letra. Lo que sí se aplica en los dos casos es la obligación de advertir de que la imagen está generada con IA, vigente desde agosto de 2026. Y el margen se acaba en cuanto la imagen se parece a alguien real: ahí ya no hay personaje inventado, hay una persona identificable.

Porque una descripción no identifica a nadie. El modelo compone a alguien compatible con las palabras que recibe —edad aproximada, complexión, pelo, luz— y con esos mismos datos podría componer a mil personas distintas; de hecho lo hace, porque dos ejecuciones con la frase idéntica devuelven caras que no coinciden. El parecido solo aparece cuando hay un rostro del que partir, y entonces el archivo ya es el de la otra mecánica.

Sí, y la obligación es de quien la publica, no de la herramienta que la fabricó. Desde agosto de 2026 se aplica el artículo 50 del Reglamento europeo de IA: quien pone en circulación una imagen generada o manipulada artificialmente tiene que revelarlo. Da igual si el archivo salió de una descripción escrita o de una foto, y da igual si el servicio le puso marca de agua o no.

Una publica la cifra y cuatro no. AiNudez vende paquetes de créditos desde 9,99 USD por 500, con la tarifa entera a la vista y sin registro, y descuenta 15 créditos por imagen: la pasada sale por unos 0,30 USD. WaveSpeed da 1 USD en créditos al crear la cuenta, sin tarjeta y sin garantizar que este modelo entre en la prueba, y después cobra por ejecución sin publicar su precio —solo una horquilla de 0,005 a 0,14 USD por imagen— ni decir si los créditos caducan; los siete días que sí publica son el plazo para borrar los archivos generados, que es otra cosa. PornWorks declara un plan gratuito que se paga con cola lenta, pero no publica el importe del escalón siguiente; DeepUndress no enseña tarifa hasta crear la cuenta; Undresswith AI no publica ninguna cifra.